Martes 29 de diciembre de 2020

El ciudadano común carece de conocimientos para discernir si una vacuna reúne las condiciones científicas exigibles. La vacuna por lo tanto para la gente es un acto de confianza, una creencia. Yo creo, yo confío en que la vacuna que recomiendan las autoridades es buena. Es decir, confío en lo que me dicen las autoridades. Es decir, insisto, la vacuna es un acto de confianza respaldada en un rigor científico. Acto seguido la pregunta a hacerse es la siguiente: ¿Tenemos confianza en las autoridades? Vamos a Rusia. Hay un amplio consenso en aceptar que el laboratorio Gamaleya es serio. El mismo concepto no lo alcanza a Putin, porque más que serio el mandatario ruso es un autócrata entre cuyas habilidades más destacadas es su reconocido talento para envenenar opositores. Por lo tanto, nada contra Gamaleya pero sí contra Putin. Un tipo capaz de envenenar a quienes piensan distinto es capaz de cualquier cosa ¿Quién decide acerca de los alcances y los límites de esa vacuna: Gamaleya o Putin? Me temo que las decisiones de fondo las toma Putin y, ustedes me perdonarán, tengo derecho por lo tanto a recelar de decisiones tomadas por este señor. La otra instancia es la comunidad internacional y las instituciones que en materia de salud regulan y controlan. Pues bien, para la comunidad internacional la vacuna rusa no es ni buena ni mala porque aún no le han dado la oportunidad de pronunciarse al respecto. En el campo internacional, los que más parecen confiar en la vacuna rusa son algunas de las miserables dictaduras que aún pululan por el mundo. Todo bien, pero reconozcan conmigo que si el garante de la vacuna rusa en el mundo es Maduro, me asiste el derecho y hasta diría el deber de recelar. Y ya que estamos en tema, otra preguntita: ¿Los recelos y trabas contra la vacuna Pfizer obedecen a motivos científicos, a la supuesta defensa de la soberanía nacional o a pedestres y miserables «razones de peso»? ¿Qué tiene que hacer Pfizer o «cuánto» tiene que hacer para que los ávidos funcionarios peronistas la admitan…como la admiten en los grandes países del mundo menos en la Argentina? Ahora regresemos a estos pagos. Insisto una vez más: ningún problema personal con la vacuna rusa, pero sí tengo derecho a plantearme algunas observaciones respecto de las autoridades políticas argentinas, No es la Sputnik la que me aflige, me afligen la incompetencia de los funcionarios peronistas; la incompetencia, el cinismo y la irresponsabilidad. También la tentación de más de uno de ellos de aprovechar la emergencia de la vacuna para hacer buenos negocios. ¿Puedo probar lo que digo? No, no lo puedo probar, pero que no pueda ir a Tribunales con pruebas jurídicas no quiere decir que en mi fuero íntimo mis recelos sean superiores a la confianza. Y, como ya lo dije, la vacuna es una cuestión de confianza. Sin confianza una vacuna pierde una de las condiciones necesarias. Yo me resisto a aplicarme una vacuna que desconozco los efectos que puede provocarme. No sé nada de química o de medicina, motivo por el cual no me queda otra alternativa que confiar en mi gobierno. ¿Confío en él? No, no confío. Y no es que desconfío porque no lo voté, desconfío porque han hecho todo lo necesario para que desconfíe.
Si en Rusia el problema no es Gamaleya sino Putin, en la Argentina el problema no es tanto la Sputnik como el gobierno peronista. Nada personal. Es más, supongo que las autoridades políticas nacionales desean lo mejor para los argentinos o por lo menos no le desean lo peor. Pero más allá de deseos, en política la confianza no se genera con declaraciones ampulosas, con sobreactuaciones algunas de ellas orillando en el ridículo, con consignas vacías más propias de un charlatán de feria que de un estadista responsable, sino con respuestas institucionales y con informaciones precisas. Pues bien, en la Argentina las instituciones que deben hablar no hablan o no las dejan o lo que dicen es lastimoso. Pregunto: ¿Cómo confiar en una vacuna cuyos garantes son, entre otros, Putin y Maduro? ¿Cómo confiar en una vacuna cuando desde el poder predomina más la oscuridad que la transparencIa?

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