Rovira, Misiones y el peronismo

«El infierno es un lugar lleno de peronistas sin la posibilidad de contar con un taxi para escapar lo más rápido posible». René Balestra

Carlos Rovira sabe que la reelección indefinida violenta la tradición republicana, concentra el poder y lo corrompe. Lo sabe y lo sabe muy bien, pero no le importa, porque lo que le importa, para decirlo de manera directa, es el poder, la sensualidad que el ejercicio del poder provoca y, por sobre todas las cosas, los buenos negocios que se hacen desde el poder.

En nombre del poder y de la pulsión por el poder, Rovira ha traicionado compañeros de su partido, amigos y algunos parientes; lo único que no ha traicionado es su condición de peronista, en tanto que daría la impresión de que para un peronista clásico, la reelección indefinida integraría la lista de las veinte verdades, y si no la integra, no hay ningún problema en incorporarla como la verdad 21.>

Si a esta aventura hegemónica Rovira la puede llevar adelante, es porque cuenta con el apoyo del presidente Néstor Kirchner. El en persona y su propia hermana, entre otros, han viajado a Misiones para respaldarlo, no sólo con palmaditas en la espalda, sino con recursos millonarios. Los motivos que lo impulsan a Kirchner para dar este paso son políticos -qué duda cabe-, pero es posible que también tengan que ver con cierta íntima solidaridad, ya que en la patagónica provincia de Santa Cruz el señor presidente también sancionó a su favor la reelección indefinida.>

En homenaje a las casualidades, recuerdo que en 1975 en la provincia de Misiones hubo elecciones, esta vez a gobernador, y se jugaba la posibilidad de abrir una brecha democrática al oficialismo liderado por la señora Isabel Perón y su secretario privado López Rega que, como se recordará, fue la herencia que Perón nos dejó a los argentinos.>

Las denuncias de los opositores al escandaloso operativo de reparto de prebendas montado por López Rega fueron vanas. Desde el Ministerio de Bienestar Social no sólo salían las Tres A, sino también los bolsones de comida y ropa, los cheques, y toda la parafernalia que el lopezreguismo era capaz de montar en esos años.>

Por supuesto, las elecciones fueron ganadas por los peronistas: la corrupción, el matonaje, el uso discrecional de los recursos públicos explicaron esa victoria. Unos meses después, los militares tomaban el poder para hacer en una escala superior lo que Isabel y López Rega habían iniciado. El golpe de Estado no se explica por lo sucedido en Misiones, pero lo que ocurrió en esa provincia tampoco fue ajeno a la decisión militar.>

Hoy es otro el escenario, pero lo que parece mantenerse como una constante es el carácter personalista y patrimonial del poder en esa provincia. En la provincia dirigida por Rovira los negocios, la política y las relaciones personales se funden en único y exclusivo abrazo. Para estos caballeros el estribillo «todos unidos triunfaremos» tiene un tono indisimuladamente familiar que los clásicos bautizaron con el nombre de nepotismo.>

El señor Nelson Spotorno es el suegro de Rovira y es el titular de la empresa Constructora Spotorno SA, la más grande de la provincia y la que se ha quedado con el cincuenta por ciento de las obras públicas licitadas por Vialidad provincial, cuyo jefe es el señor Orlando Franco -íOh casualidad!- el segundo en la lista del peronismo misionero en estas elecciones.>

El hermano del gobernador, Miguel Angel Rovira, sigue cobrando en un ministerio un sueldo de primera categoría sin que ello sea un obstáculo para quedarse con el programa para el tendido de fibra óptica en las reparticiones, mientras que el padre de tan amantísimos hijos ganó la licitación que proveerá al Instituto Provincial de Salud de insulina para diabéticos.>

La mujer que encabeza la lista de diputados constituyentes se llama Viviana Rovira, prima del gobernador; el esposo de esta buena mujer es Eduardo Passalacqua, ministro de Educación en una de las provincias con mayores índices de analfabetismo. No tengo información precisa acerca de la gestión del señor Passalacqua, pero a juzgar por lo realizado en estas últimas semanas, queda claro que la consigna «Alpargatas sí, libros no» otra vez estuvo presente en las campañas peronistas.>

Los beneficios a los parientes alcanzan, por supuesto, a los amigos. Así lo puede testimoniar Néstor Sánchez (no confundir con el escritor cuyos textos seguramente a Rovira lo aburrirían o no los entendería), a cargo del Instituto Provincial de Desarrollo Regional. El mismo agradecimiento expresa el señor Daniel Duarte, editor del diario Noticias en la Calle. El principal antecedente periodístico de Duarte fue el de haber sido funcionario durante la pasada dictadura militar, un mérito que tranquiliza a todos y, muy en particular, a Carlos Rovira.>

Como para estar en sintonía con la honda nacional, el esquema de poder oficialista cuenta con el apoyo de los inefables radicales K o R en este caso (en realidad habría que denominarlos radicales $, pero no nos salgamos de tema). El correligionario Mauricio Closs descubrió las bondades de Kirchner y Rovira, un hallazgo que se transformó en pasión arrebatadora cuando este señor, dueño de una cadena de estaciones de servicios, se percató acerca de los beneficios que su pase al oficialismo podía producir en su bolsillo.>

Los otros aspectos acerca de la construcción de un régimen de poder hegemónico no asombran a nadie y no aportan nada nuevo a lo que se conoce en el orden nacional. En el Superior Tribunal de Justicia, Rovira designó en estos años a cuatro de los nueve miembros, todos amigos personales del señor gobernador. En las últimas semanas, el gobierno le retiró la publicidad oficial al tradicional diario El Territorio y a las emisoras del arzobispado. En la Argentina ya es ley no escrita que la publicidad oficial es un instrumento para premiar a amigos y castigar a adversarios.>

Como para que nada falte al clima tropical de la región, el señor gobernador se asesora con un «pai umbanda» llegado de Brasil, que cobra por sus servicios espirituales en la caja oficial y está capacitando a nuevos abanderados de la causa umbanda para que en el futuro ningún ministro o secretario de Estado se prive de tan evidentes beneficios.>

En un reciente discurso público, Rovira no tuvo empacho en compararse con San Martín y decir que Dios le dicta personalmente sus mandatos. Hablar personalmente con Dios es un privilegio que ni el curita más audaz, ni siquiera el Papa se anima a decir. Pues bien, Rovira se ha atrevido y su confesión nos permite suponer que para un hombre que conversa mano a mano con el Creador, poco o nada pueden importarle los detalles de una elección.>

En otros tiempos, esos beneficios sólo mandatarios como Franco, Salazar y, con algo de timidez, Onganía se animaban a atribuirse. Haciendo memoria habría que recordar que Isabel Perón también en uno de sus memorables discursos dijo que ella estaba en la Casa Rosada por designios inescrutables de Dios. Si a este dato le agregamos que en el vecino Paraguay el general Alfredo Stroessner también se expresaba en esos términos, podemos concluir afirmando que Rovira no está solo, que toda una ancha y generosa vertiente de la tradición peronista lo acompaña y que, comparado con algunos peronistas, Luis XIV y Felipe II son dos reyes democráticos, republicanos y plebeyos.>

Alguien podrá decir que no es justo meter a todos en la misma bolsa, porque en Misiones muchos peronistas se oponen a Rovira. Al respecto me gustaría conocer un poco más el escenario y los detalles. Me gustaría saber, por ejemplo, si los peronistas que se oponen lo hacen por razones republicanas o porque quedaron afuera del negocio. Y me interesará recomendar a algunos de estos compañeros la lectura del libro escrito por Juan Domingo Perón: «Conducción política», para que de la lectura deduzcan si Rovira es un traidor a la causa del líder o, si por el contrario, es su mejor alumno.>

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